Tempestad

2 02 1997

Navegaba por un inmeso mar,

por los océanos del corazón,

el cielo gris depositó su lluvia

primero era fina

luego fue más densa.

 

El barco se agitaba

y yo luchaba por no caer por la borda

pero una ola me arrancó

y no vi orilla alguna.

 

Naufragué por anchos mares…

El amor se terminó.

¡Maldita tempestad que terminó con mi vida!