El cuento

 

Definición:

La palabra cuento proviene de la palabra cuenta (matemática). De ahí su precisión y su necesidad de dar cuenta. El verbo contar proviene del latín computare.

El acontecimiento es lo fundamental  ya que se limita a un solo hecho central

Características:

  • Brevedad: Puede ser leído en una sola sesión. Se debe condensar al mínimo un máximo de significación.
  • Se centra en una única historia: Se centra en el héroe. Aunque puede incluir otros personajes, la trama gira en torno a uno de ellos. El cuentista no debe desviarse de este eje central.
  • Dinamismo: No describe estados, sino que narra la evolución o la transformación de alguien.  Sitúa la acción en un momento crítico.

Estructura:

  • Principio: Requiere una continuación.
    • Quién es el protagonista.
    • Dónde ocurre la primera escena.
    • Cuándo ocurre.
    • Qué ocurre.
    • Por qué ocurre.
  • Medio: Supone un precedente y una continuación.
    • Obstáculos que se encuentra el protagonista para resolver el problema.
    • Demoras en el proceso del cuento.
    • Peligros inminentes que amenazan al protagonista.
    • Luchas físicas o psíquicas que tendrán que acabar de alguna manera.
    • Compás de espera sin que el lector ni el protagonista adivinen lo que sucederá.
    • Interrupción en la escena, por la entrada de alguien, de lo que el protagonista estaba a punto de revelar.
    • Digresiones que  desvían el curso central del cuento.
    • Indecisiones en el ánimo conflictivo del protagonista.
    • Comentarios con los que el narrador interrumpe la acción para filosofar sobre ella.
    • Inacción del protagonista por falta de voluntad, inocencia o impotencia.
  • Fin: Supone un precedente.
    • Terminante: El problema planteado queda resuelto, sin dudas ni cabos sueltos.
    • Problemáticos: El problema sigue sin resolver.
    • Dilemáticos: El problema ofrece dos soluciones al lector que puede elegir la que quiera pero sin saber cuál es la verdadera.
    • Promisorios: Se sugieren posibles aperturas pero sin especificarlas.
    • Invertidos: El protagonista toma una actitud opuesta a la inicial.
    • Sorpresivos: El narrador engaña al lector y en las últimas líneas lo desengaña con un desenlace inesperado.

Preguntas y respuestas para escribirlo:

Para obtener un cuento necesitamos contestar a una serie de preguntas. Como mayor sea el número de ellas, aumentaremos el número de posibilidades. Estas preguntas corresponden a la estructura del cuento descrita anteriormente  y son sólo un ejemplo:

  • Inicio:
    • ¿Quién es?        Un cazador                                                       
    • ¿Cómo es?        Moreno, alto y de nariz aguileña
    • ¿Dónde?            En un bosque
  • Desarrollo:
    • ¿Qué hace?       Busca   
    • ¿Qué?                 Una presa
    • ¿Cuándo?          Al atardecer
  • Desenlace:
    • ¿Qué le hace?  Le dispara
    • ¿A quién?         A un joven

Combinando estas preguntas, podemos obtener diferentes historias:

  • Inicio:
    • ¿Dónde?            En un bosque
    • ¿Cuándo?          Al atardecer
  • Desarrollo:
    • ¿Quién?              Un joven
    • ¿Qué hace?       Busca
    • ¿A quién?         A un cazador
    • ¿Cómo es?        Moreno, alto y de nariz aguileña
  • Desenlace:
    • ¿Qué le hace?  Le dispara
    • ¿Qué?                 Una bala

Otra sugerencia es usar fichas. En cada ficha escribimos una pregunta, las metemos en una bolsa y las vamos cogiendo al azar. Según a las preguntas que vayan apareciendo, con las respuestas constituiremos el cuento.

La trama

La acción nos dice lo que ocurre en un cuento. En cambio, la trama nos indica cómo se distribuyen y relacionan dichas acciones. Por lo tanto, nos importa más cómo se trama el argumento que el argumento en sí mismo.

El cuentista elige un hecho (un homicidio, un escándalo, una traición, una incongruencia…) y lo organiza en un cuento. Para ello, combina la idea inicial con otros sucesos reales o inventados en función de esta trama que en realidad es el cuento en sí mismo.

Esquema de la trama

  • El protagonista: Inicia la acción y es el hilo conductor del juego.
  • El antagonista: Representa el obstáculo necesario para generar el conflicto y llegar al clímax.
  • El objeto: Lo temido o lo deseado.

 

Diferencias entre cuento tradicional y moderno

Hasta el Renacimiento el cuento se organizaba en el plano de la anécdota como un encadenamiento de acciones. La originalidad narrativa radicaba en la reelaboración de anécdotas tradicionales.  Se repetían temas conocidos por el público. Admitía dos variedades:

  • La maravillosa: exponía sucesos fabulosos y sobrenaturales (cuentos de hadas).
  • La realista: exponía sucesos verosímiles y cotidianos.

El cuento moderno se preocupa más por cómo se cuenta que por qué se cuenta. Ya no se utilizan tanto las anécdotas con principio, medio y final sino que gana terreno lo ambiguo, el fragmento cargado se sentido y la exploración psicológica. Cada uno de sus aspectos es una invención exclusiva de su autor.

Principio-final

Algunos piensan que la primera palabra de un cuento debe escribirse con miras al final. Por lo tanto, lo contaremos como si el lector ya supiera de qué estamos hablando.

Por ejemplo, comenzamos con una oración complementaria:

Como Ana no le contestaba  dónde quería ir de vacaciones, él, mostrando una total indiferencia, arrugó la frente y la miró con frialdad.

Un comienzo así abre expectativas al lector y se puede formular las siguientes preguntas: ¿Quién es Ana? ¿Por qué no le contesta? ¿Qué le pasa a él, cómo se llama, por qué la mira con frialdad? Esta oración está construida a partir del ocultamiento de información. Para resolver el final podemos recurrir al principio del cuento y tergiversarlo, por ejemplo:

Por fin, él la despreció.

O podemos trabajar el cuento incrementando la intensidad, logrando un final en que la información del principio se convierte en dramática o insoportable:

Por más que él le suplicó, ella salió del cuarto bruscamente.

Durante el desarrollo entre principio y final, se le puede insinuar al lector que los dos acabarán felices para que el final resulte inesperado. Pero todo dependerá de lo que se quiera contar.

La acción

Sin acción no hay cuento y dicha acción tiene como agente a un personaje. Los elementos que constituyen el cuento y que giran en torno a la acción los explicamos a continuación:

  • El narrador nos cuenta el cuento. Los recursos que utiliza son los elementos restantes que conforman el relato. El buen cuentista sugiere en lugar de explicar para que el lector complemente la historia según sus necesidades. El narrador testigo nos informará sin opinar sobre lo que ve y escucha.
  • El escenario o el ambiente. Del entorno que rodea al personaje surgirán sus acciones y reacciones. Situar un hecho en uno u otro ambiente dará lugar a un tipo de atmósfera. La descripción del espacio se hace sólo si la acción lo pide, igual que cualquier otra descripción. Si no es imprescindible corta la intensidad y el efecto del cuento.
  • Apariencia del personaje. Su vestimenta, sus gestos, su cara son una serie de señales indicadoras. El narrador, usando la repetición, puede insistir en algunos de estos aspectos propios porque le resultan significativos.
  • El modo de hablar. El uso del diálogo, el tono de voz y las expresiones nos permiten caracterizar al personaje sin más explicaciones.

Diferencias entre cuento y novela en técnica narrativa:

  • Las descripciones: En un cuento son parte del argumento y ocupan la extensión mínima imprescindible. En una novela pueden ocupar muchas páginas.
  • El diálogo: En un cuento está subordinado a la trama principal y no es un mecanismo independiente. En una novela nos da a conocer personajes, a veces incluso totalmente.
  • El tratamiento del tiempo: En un cuento está determinado por su reducida extensión. En una novela puede ser extenso.
  • El personaje: En el cuento está supeditado. En la novela puede ser el elemento fundamental y su presentación ser tanto o más importante que la acción.

 

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