Archivo de la etiqueta: exilio

Para tu libertad bastan mi corazón latiendo y mis alas volando

¡Hola, buenos días!

Los que me seguís por la pagina de Facebook, ya sabréis que este año he decidido continuar con las adivinanzas a través de los poemas. Participar es sencillo: serán dos poemas al mes. Colgaré el primer domingo del mes y el tercero, un poema entero, sin poner el nombre del autor. Me gustaría que imaginarais quién puede escribir esos bellos versos. La única condición es que no uséis el Dr Google para buscar la solución. Dejad que vuestra imaginación fluya, si no sabéis el autor preciso, al menos, lo podéis ubicar en una época de la historia…
El segundo domingo, y el cuarto; pondré las soluciones en una entrada del blog, haciendo un pequeño comentario de texto del mismo. Será un comentario personal ya que a parte de que será como siempre subjetivo, os explicaré algo de mí, de mi historia literaria con ese poema, si la tuvo, de mis impresiones… etc.
Una vez publique las entradas, las enlazaré en la sección nueva que he creado: “Adivina, adivinanza” para tal fin.

Espero vuestros comentarios, no os cortéis y si os equivocáis, no pasa nada; de los errores, se aprende.

¿Preparados? Pues empezamos…

El autor del poema que publiqué es de NERUDA. Me diréis qué fijación tienes por ese autor, si el año pasado también publicaste otro poema del mismo autor. Bueno, son tiempos revueltos los que corren a mi alrededor y, creí que el poema que colgué, reflejaba el momento “histórico” que estamos viviendo en Cataluña. Vamos, que le viene como anillo al dedo, sin pensar que el compromiso es una manera de restar libertad a la otra persona. 😉

El poema decía así:

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan tus alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas con el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

La temática del poema es la tierra cuando se acaba la libertad. El yo poético es un pájaro que emigra.

Sí, Neruda, se reencarna en un pájaro para huir y volar. Con la hipérbole, “Desde mi boca llegará hasta el cielo” y, con la segunda estrofa, que afecta a la naturaleza y a lo inalcanzable. Esta frase está en futuro, porque es un anhelo del poeta, un deseo para despertar lo dormido de su tierra, y poder liberarla.

Se compara  la tristeza con “un viaje”; es el fin, el autor toma lejanía y llega a su nuevo destino.

Fijaros en los tiempos verbales del poema: se usa el presente, se usa el pasado, y se usa el futuro. Son una de las clave para intentar descifrar lo que ocurre en un poema.

“Te pueblan ecos y voces nostálgicas”, habla de las voces exiliadas, que desde una nueva tierra añoran su patria.

***

La edición del libro de poesía donde os comento este poema, le tengo un especial cariño. Fue el primer libro que compré cuando llegué a la universidad. No sé si os lo he comentado, pero solía gastarme el dinero de las pagas semanales en libros. Prefería eso, a otros “caprichos”.
Me compré una edición que me costó 350 pesetas y con ella aquel mes de septiembre se iniciaba una nueva colección “Mitos de poesía” de Mondadori. Después de este primer contacto, adquirí varios volúmenes de la misma colección. Eran pequeños libros que casi no pesaban y podías llevar a cualquier lugar mientras alimentaban tu alma.

De color rojo, “Poesía de amor” de Neruda y una frase: “La besé tantas veces bajo el cielo infinito” en su portada.

Y en la parte de atrás otros versos: “Desnuda eres tan simple como una de tus manos, lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente” haciendo referencia a la poesía íntima. ¿Nos desnudamos a versos? La sinceridad hoy en día abunda poco, porque se le tiene miedo.

Mis mejores deseos para ese domingo que se avecina genial. Espero que os haya gustado esa entrada. El próximo domingo, os escribiré otro poema para que adivinéis quién es su autor.

Anuncios

Mi querida y única hermana

Un #EjercicioLiterario que he realizado esta mañana. No hay ni una simple palabra en todo su contenido que empiece por la letra A. Una carta emotiva escrita  desde la nostalgia por la ausencia de una hermana. Si queréis, podéis escuchar o leer su historia.

 

 

 

Mi querida y única hermana:

Soy sólo un pañuelo mojado de tanto llorar. Tengo dos bolsas hinchadas debajo de mis ojos por donde corren lágrimas. No están vacías de sentimiento. Mis dos costados me duelen del esfuerzo que hago tosiendo por  una infección pulmonar. El tiempo se precipita irremediablemente hacia la Navidad. Esa Navidad que recuerdo hermosa a tu lado, con esos juegos de luz tiritando momentáneamente en la nieve, y el pino que se estremecía rendido y con encanto.

Y tú que me hacías cosquillas, y tal vez en la noche, te estremecías, como el pino,  por el frío que se colaba por debajo de la puerta.

Te extraño. Me estoy fundiendo en un lugar de conocidos por la distancia que nos separa.

Y siento todavía tu presencia cuando la campana suena en el otro lado de esta ciudad. Repiquetean todavía las palmas de tus juegos en mi memoria, las que compartíamos también con las vecinas.

La ciudad era fantástica porque era mi ciudad, con esas calles que subían y bajaban entre edificios que deslumbraban.  Era la que conocía los juegos secretos de nuestra  infancia. Ahora ya no conozco la mayor parte de sus nombres.

Me resulta normal tu rechazo, incluso lo siento familiar.

Y ahora estoy queriéndote encontrar en el  buzón en forma de garabato, una carta tuya que me dé noticias de ti.

Te nombré después de muchos meses de invierno en donde no salía el sol en mi locura cotidiana.  Cuando soñaba, veía las flores púrpuras de unos jardines.  Pensaba en mis sobrinos y recorría sus fotos con mis manos, sus sonrisas marcaban el comienzo del cielo.

Cómo extraño todo lo que viví contigo.

Ahora deambulo en laberintos de pasillos sin ser nunca claros.

Buscando una carta. Seguir buscando. Como un pañuelo mojado de papel me siento, empapada. No lo secará nunca ningún viento.  El no saber de ti es lo que me pesa. Haber perdido en esa guerra sanguinaria como si todas no lo fueran. Esconderme. Rendirme.  No encontrar nunca  tu fosa común hacia dónde dirigir esa carta.

Tu hermana sin exilio