La fantasía de las flores

Primavera, deshojando cuentos

POEMA 6 – “Entre la luz, el ocaso, y el contraste”

La fantasía de las flores
esculpe mi cuerpo
y, entre sus pétalos, crezco.
En un claro bosque, está mi jardín
donde leo páginas prohibidas
que me permiten alcanzar un sueño.

Mis senos me sugieren un sujetador
para guardarlos. La censura impregna
mi vida que acaba de despuntarse.
Entre susurros, mayo se está marchando
con una llovizna de colorido pálido.

Me embriago con la lluvia y las páginas.
¡Cuánta hermosura en la lectura!
No me olvido de esconderlas,
pues es peligroso que alguien las vea.
Mi mundo está repleto de duendes imaginarios
donde, escondida con mi familia, pasan los días.

Helena Sauras

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Entre las letras de los cuentos

Primavera, deshojando cuentos

POEMA 4: “Entre la luz, el ocaso, y el contraste”

Entre las letras de los cuentos,
personajes imaginarios alcancé:
hadas en castillos de cristal atrapadas,
príncipes que trepaban torres,
obstáculos varios en mazmorras diseñadas
para quedarse. Las páginas volaban en mis manos,
una tras otra, deslizándose de mis diminutos dedos.
Terrible era el inicio, en un conflicto se encontraba
el protagonista; dulce el desenlace para el paladar.
Y otro sueño exigente, me estimulaba la imaginación.
Otro cuento más, y otro al compás,
y otro único, y exclusivo para mí, sin los demás.
Desdichados personajes, ricos en acción,
haciendo malabares para entretenerme.
Amigos invisibles me tendieron la mano para cruzar el umbral
de la inocencia cándida. Desenredando conflictos,
deshojando cuentos, me sorprendió otra primavera.
Marzo hacía crecer el día hacia ella. La vida pululaba
a mi alrededor. ¡Cuánta magia me tocaba entera!
El hechizo de las flores me hizo respirar el jardín
del abril con la varita de mis ideas.
Y entre sus letras y su magia…. Crecí.

Helena Sauras

Un sacapuntas despuntaba el alba

Primavera, deshojando cuentos

POEMA 3: “Entre la luz, el ocaso, y el contraste”

Un sacapuntas despuntaba el alba.
Dibujaba con palabras en el folio.
Mi trazo se borraba por la goma al corregir
mi escritura en clase. Una maestra, en mis juegos
encarnaba. Enseñar, y aprender con la sonrisa
en los labios, que beben con avidez, sabiduría.
Equivocarse al saltar a la comba.
Caer, y levantarse con las rodillas peladas.
Reír con los dientes de leche caídos, sin vergüenza,
inocencia que acalla fierecillas en el patio.
Pelotas rebotando contra el suelo, encestando
sin parar amistades. Compañeros en la calidez
del recreo. Algarabía de pensamientos que nacen
desde mi recuerdo. Aquí estoy, con el lápiz deslizándose
de mis dedos, sin punta ya, con la oscuridad se apaga.

Helena Sauras

Sonrosada era la flor de almendro

Primavera, deshojando cuentos

POEMA 2 “Entre la luz, el ocaso, y el contraste”

Sonrosada era la flor de almendro,
que despedía el largo invierno,
meciéndose, al son del viento.

Un templado abrazo me sacude.
Recuerdo el primer baño sonoro:
—Plas, plas!
Mis manos rompían el agua,
balbuceando primeras palabras inexpertas.

—Sirenita sin cola -se reía
el pájaro del cuento.

Mis piernas mojaron sus plumas
Y, arrancaron su risa de cuajo.

Ese abrazo me desata. Quizás sueño.
Quiero dormir en el recuerdo,
comiendo almendras de ensueño,
en la sacudida del último viento,
que anuda mis párpados.

Sonrosada era la flor de almendro,
pálida estoy yo, tiñendo la muerte
un arcoíris albino en mis mejillas.
Y ese abrazo, es el que me engulle
en la calidez del día…

Helena Sauras

Ocaso primaveral

Primavera, deshojando cuentos
POEMA 1: “Entre la luz, el ocaso, y el contraste”

Fluye la vida hacia el ocaso,
un soplo de finales de marzo,
me hizo respirar la primavera.
Nací cuando el día crecía en aroma,
un pétalo sesgó mi rostro de ausencia,
la memoria no es sólo lo que uno no olvida.
Nací entre la luz, el ocaso, y el contraste.
Entre las olas de esa lluvia de abril,
se empeña la ventana del recuerdo.
Ocaso primaveral que desata esa fina brisa
de mi ombligo. Una herida abierta en la entraña.
Nací. Llené mis pulmones de futuros respiros.
El día decae hacia una plácida primera noche.
Llena, la luna preside mi malestar que cruje mis sentidos.
Fue la noche más inexperta por ser la primera;
sin experiencia en eso del vivir, nací con ansias de crecer,
sin poder creer que esa vida fuese tan mía,
sin querer perder la oportunidad del durar todavía.

Helena Sauras

Quizás sueño

Prólogo del poemario “Entre la luz, el ocaso, y el contraste”

Quizás sueño, sí, quizás
contemplo la brisa de la ciudad
desde una ventana con prisa.
Recuerdo las estaciones pasar
sin detenerse, veloces, al son, sin olvido.
El pitido de esa ciudad me ensordece.
La vida pasa sin detenerse, mueve sus muslos
provocando la sorpresa al tiempo que transcurre.
Quizás ella también sueña, como yo.
Estamos hechas de la misma historia,
besamos el mismo polvo onírico.
La vida pasa, mueve graciosa sus caderas al compás,
con prisa o no, qué más da ahora que huimos hacia
la incertidumbre de lo que pasará.
La sirena engulle mis sentidos,
esa brisa cierra mis párpados,
ciudad de amores vividos,
toca para mí en la última noche.
Bésame desde el recuerdo y,
transporta mi frágil pensamiento,
hacia la palabra expresada en estos versos.
Bésame con calma, vida.
No huyas de mí. Ni te escondas.
Acaríciame con pausa,
las notas de la fuente se empañan
por mis lágrimas interiores.
Recuerdo. Vivo, sí, quizás…

Helena Sauras

El cine sonoro

No tenía previsto publicar esta entrada, pero en Twitter acabo de leer un Tuit que dice lo siguiente:

“Acabo de escuchar en un podcast que algunos jóvenes de veintitantos creen que el cine mudo es mudo por ser un género en sí mismo.A propósito”. Yo me he sorprendido tanto como Leersinprisa, la autora del Tuit, y la he RT.

Hace unos meses, realicé un trabajo en la asignatura de “Composición digital”, sobre precisamente la aparición del “Cine sonoro”, en 1927, con la película “The jazz singer”. Fue un impacto total en la población, y el cine mudo no se rodaba a propósito. Era porque no tenían todavía la tecnología suficiente para hacerlo sonoro.

Os enlazo el vídeo, que aunque está en catalán con mi propia voz, se entiende perfectamente.

¡Buen fin de semana!